CATÁLOGO

Anna Svärd

24,45

ISBN: 978-84-19386-63-2

Nº de páginas: 384

Género: Clásicos.

Categorías: ,

Lee un fragmento

Descargar

Guía de lectura

Descargar

Disponible en cualquier librería o a través de:

Logo Amazon Logo Todos tus libros Logo La Casa del Libro

Sinopsis

Una historia de magia, amor, odios, desvelos y esperanzas en que las mujeres llevan el timón, con múltiples hilos argumentales tejidos gracias a la hábil pluma de Selma Lagerlöf.

Tras romper su compromiso con Charlotte Löwensköld, el pastor Karl-Arthur cree haber recibido una orden divina para casarse con Anna, a quien considera un alma sencilla y sumisa. Pero la convivencia revela pronto un abismo entre el fanatismo de él y el instinto de supervivencia de ella, una mujer práctica y tenaz. Sus destinos se cruzan con la manipuladora Thea Sundler, el carismático pero fracasado barón Göran Löwensköld y la propia Charlotte, que, tras su matrimonio con otro hombre, no logra olvidar a Karl-Arthur…

Pasiones reprimidas y antiguas maldiciones familiares se entretejen con leyendas y episodios simbólicos para cerrar la Trilogía del anillo, en un relato donde la redención solo les llega a los que aprenden a amar sin renunciar a sí mismos.

Reseñas de este libro:

  1. Libros de Seda

    Blog literario Lecturas de Undine. Reseña completa: https://lecturasdeundine.blogspot.com/2026/03/resena-anna-svard-selma-largelof.html
    Si mis lectores recuerdan, la Trilogía del Anillo se iniciaba con👉 El anillo de los Löwensköld, un subyugante, arrebatador y escalofriante cuento de fantasmas de carácter gótico. En esta obra que inicia el ciclo, Selma Lagerlöf nos traslada a la Suecia dieciochesca para conocer la espeluznante historia que dará comienzo a la maldición que arrastra la ilustre familia Löwensköld. Esta imprecación fue causada por el robo de un valioso anillo extraído del sepulcro del general Bengt Löwensköld, patriarca de la estirpe, y los terribles acontecimientos que se suceden tras el expolio, caen inexorablemente sobre sus descendientes, que están condenados a una vida de desgracias e infelicidad, generación tras generación.
    La segunda entrega de la saga se titula Charlotte Löwensköld👈, y es una obra de carácter diferente. Es más, podría definirse como un melodramático y engañoso cuento de hadas con tintes románticos. La historia se sitúa en la misma provincia sueca de Värmland, y acontece a finales de la década de 1830. En esta ocasión, Lagerlöf narra la historia de Charlotte y Karl-Arthur, dos primos lejanos, descendientes ambos del general Bengt Löwensköld, que están enamorados y esperan el momento adecuado para poder casarse. Sin embargo, la vocación como pastor de la iglesia de Karl-Arthur no concuerda con los esquemas de vida de su joven prometida, que quiere para ambos una vida de prosperidad social y económica. Estos desacuerdos, unidos a las intrigas de Thea Sundler, la beata esposa del organista de la parroquia de Korskyrka, ocasionan que la pareja contemple otras opciones para sus respectivas vidas.
    Con Anna Svärd se cierra el ciclo de la Trilogía del Anillo. La obra fue publicada originalmente en 1928 por la editorial Bonniers, que se encargó también de los otros dos títulos de la trilogía.

    Esta tercera novela del ciclo retoma la historia justo donde termina Charlotte Löwensköld, e introduce como principal figura a Anna Svärd. Junto a ella, conoceremos las dichas y desdichas de Charlotte, de Karl-Arthur y de ella misma, en un relato emotivo, dramático y fantástico, en el que, una vez más, la antipática y funesta Thea Sundler vuelve a hacer su aparición. Todo ello conforma una peculiar narración de carácter realista, cargada de emotividad, equívocos y, finalmente, redención.

    Y hasta aquí puedo contar sobre la trama de Anna Svärd. Ir más allá estropearía a mis lectores el disfrute de esta novela, especialmente si no han leído la anterior. Tampoco puedo contar qué ocurrió con la historia de amor mantenida por Charlotte y Karl-Arthur, ni cómo afecta a ésta la aparición de Anna Svärd.
    Sin embargo, sí puedo adelantar que este peculiar trío hace lo posible y lo imposible por ser honestos con sus respectivos credos de vida: Charlotte sigue siendo una mujer admirable que intenta repartir felicidad a su alrededor, y pese al giro que ha dado su vida, continúa guardando en su interior el recuerdo del primer amor; Karl-Arthur, en cambio, no consigue encontrar el camino acertado para poner en práctica su vocación, y sigue bajo el negativo auspicio de Thea Sundler, una mujer que rebosa falsedad; y Anna, que en la anterior novela parecía un personaje poco interesante, transmuta ante nuestros ojos como una figura deslumbrante y sensacional. En un trasunto de metamorfosis literaria, este personaje de orígenes humildes se adueña de la historia, presentándose como una mujer fuerte, inteligente, cálida y rebosante de bondad.

    De hecho, salvando las distancias, la actitud combativa y resolutiva que adopta este personaje fascinante ante las contrariedades de la vida podría equipararse con la actitud guerrera que la mitología griega insufló sobre las amazonas, aquella tribu de mujeres conocida por su independencia absoluta de los hombres y su negativa a aceptar la sumisión patriarcal. Con todo y con ello, en la postura ante la vida de Anna no cabe la hostilidad hacia el género masculino. Ella se siente fuerte y capaz, y ese don lo emplea para sembrar día a día su destino con el fin de crecer y avanzar. Humilde, noble, empática y llena de vida, Anna rebosa amor y sentido maternal.
    En sentido contrario, y en constante lucha con la luz que habita en esta novela, tenemos a Thea Sundler, aquella mujer que puso sus garras sobre el destino del desorientado pastor de la iglesia Karl-Arthur. Su escrupulosidad religiosa, su fe obsesiva y supersticiosa y su peligrosa falsedad, hacen de ella una mujer siniestra y llena de oscuridad. De hecho, en ella se encuentra la clave para conocer la maldición de los Löwensköld, una revelación que a nadie puede extrañar ni defraudar.
    Con una trama central potente y un interesante entramado de historias que desembocan en la principal, la complejidad narrativa de la novela es abordada por Selma Lagerlöf con astucia, pericia y seguridad, ganándose desde el primer instante la atención del lector. De ello se desprende que la historia fluye ligeramente.

    Su atmósfera seductora e impactante, dibujada siguiendo la tradición cuentística del Báltico; su pictórica ambientación, basada en el folclore sueco y su mágica tradición; y las importantes temáticas que subyacen en la narración, son las herramientas que utiliza la escritora para hacer poderosa e interesante Anna Svärd. La forma de vida en las aldeas de la campiña sueca, con sus ferias, ritos y etnias diferentes, en contraste con los ritmos de las grandes casas solariegas y las gentes que las habitan, sirven como testimonio del devenir histórico de esta nación, constituyendo un fascinante cuadro costumbrista decimonónico.

    Original como pocas, extremadamente bella, lírica y cercana, con un sentido del humor muy especial, e impregnado de una crítica social muy sutil, esta novela es una oda al amor, al mundo femenino y, especialmente, a la maternidad. Los vocablos pareja, compromiso, familia o ternura, son tratados por Largelöf con autenticidad y sin ningún tipo de afectación. De hecho, las situaciones que plantea la novelista se sienten tan reales, que aportan a su historia empatía, conectando cognitiva y emocionalmente con lo que está ocurriendo en la acción. ¿Puede haber maldad en una persona que aparenta amabilidad? ¿Es posible sentirse embaucado por la supuesta superioridad o inferioridad de nuestra pareja? ¿Es plausible encontrar la felicidad en la cotidianidad de la vida y en las cosas sencillas? Todas estas preguntas y algunas más son abordadas con firmeza y amabilidad en Anna Svärd.
    Romances malogrados, pasiones desbordantes, pérdidas funestas y amores reencontrados, Selma Lagerlöf se adentra en el alma humana para explicar su complejidad. Las inseguridades del individuo frente al peso del amor, el coraje que hace falta para resurgir de entre las cenizas, la firmeza que se necesita para vencer al temor, o la generosidad que habita en un espíritu esencialmente maternal, son algunos de los motivos que el lector va a disfrutar. Y todo ello, en una fábula trazada a modo de abrazo a la sororidad.
    Dice Elda García-Posada en el sugestivo epílogo del libro, que Anna Svärd es la última gran obra de Selma Lagerlöf, y que ésta representa su testamento narrativo, una afirmación que me agrada apoyar. Su manera particular de manejar la trama, manipulando a su vez el intelecto y las emociones del lector, el uso elegante y respetuoso del lenguaje, cambiado de registro con cada personaje, sea culto o no, y ese compromiso ético que la autora incrementa paulatinamente en cada una de las obras que componen la Trilogía del Anillo, inducen a pensar que Lagerlöf no sólo se volcó profesionalmente en Anna Svärd, también puso en esta novela que cierra el ciclo mucho amor. No importa que su final pueda sentirse del todo resuelto, o tal vez no, porque actúa como una puerta abierta para que entre la esperanza en cada hogar.

Añade una valoración

También te recomendamos…

  • Charlotte Löwensköld

    Clásicos

    Charlotte Löwensköld

    Otra obra maestra inédita de la primera mujer Premio Nobel publicada por Libros de Seda.

    Libro 2 de la trilogía del anillo.

     

  • El anillo de los Löwensköld

    Clásicos

    El anillo de los Löwensköld

    Amor y odio estallan en torno a un drama sombrío marcado por el robo sacrílego de un anillo. Un nuevo ejemplo de la maestría narrativa de la Premio Nobel Selma Lagerlöf.

    Libro 1 de la Trilogía del anillo

  • La casa de Liljecrona

    Clásicos

    La casa de Liljecrona

    Selma Lagerlöf, primera mujer en ganar un Nobel de literatura.

    Una historia mágica y conmovedora en la Suecia del 1800.

    Traducido por primera vez al castellano.

     

  • El proscrito

    Clásicos

    El proscrito

    Una de las novelas menos conocidas y más complejas de Selma Lagerlöf sobre el horror de la guerra, la lucha por superar el pasado y el poder redentor del amor.

    Primera mujer Premio Nobel de Literatura en 1909.